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martes, 12 de enero de 2010

Un día en la hemeroteca


La sociedad española se presta demasiado a menudo al juego orwelliano de 1984. Por repetición, somos capaces de interiorizar ciertas verdades y doctrinas hasta un límite insospechado. En eso demostramos, desde luego, tener muy poca memoria. No hablo ya de memoria histórica (lo meto gratuitamente), porque ahí desgraciadamente la guerra está perdida. Y no me refiero a la memoria histórica que esté de moda en cada momento (como, por ejemplo, durante los últimos años lo ha estado la reivindicación de todo elemento político, social o cultural reprimido por el franquismo), sino al hecho de que, en España, un grupo cualquiera de universitarios tomando café puede descojonarse de risa en tu cara cuando insinúas que un importante factor de la actual situación económica de Andalucía es hecho de que aquí se completó la reconquista de la península y, sobre todo, de cómo se repartieron el pastel los mandamases de la época. No, no es eso.

Resulta que Winston, el protagonista de 1984, trabajaba en el Ministerio de la Verdad, donde los altos funcionarios se encargaban de flashear la memoria colectiva de la sociedad cada vez que era necesario. Un gigantesco aparato mediático lanzaba a placer las necesarias consignas y cortinas de humo, o daba los golpes de timón necesarios en la opinión de los ciudadanos, de forma que siempre estuviesen entretenidos, tuviesen alguien al que odiar y, de esa forma, formasen piña en torno a su gobierno bienhechor.

Quizá exagere un poco con lo de 1984. En realidad, como leí hace unos días en una viñeta de cómic bastante interesante, nuestra sociedad probablemente se parece/parecerá bastante más a Un Mundo Feliz (Aldous Huxley) que a 1984. Hay que reconocer que si algo han demostrado los europeos (y sus primos yanquis) es que por las malas es muy difícil controlarlos. Pero por las buenas está tirado meterlos en el saco, como en parte ha venido a demostrar la televisión y como siguen haciéndolo empresas como Google (seguidas a bastante distancia por otras como Facebook o Apple).

¿Pero por qué digo todo esto? Bien, vamos allá. La primera estación de nuestro viaje en el tiempo es 2002 (bastante cerquita). Si os asomáis a la ventanilla, veréis a Rubalcaba criticando una ley del PP de regulación del comercio electrónico que adaptaba una directiva europea relacionada con el tema. Cito literalmente al diario El País:

"el Gobierno ha tratado de incluir dos leyes "en una", ya que, según Rubalcaba, no sólo se regula las actividades comerciales en Internet, tal y como indicaba la Directiva comunitaria, sino que pretende "regular los contenidos" y, en definitiva, "controlar el flujo de información en la Red".

No perdáis ocasión de leer la noticia hasta el último párrafo porque es sencillamente descojonante. Mismos argumentos, mismas acusaciones, mismo de todo que lo que ha ocurrido con la Ley de Economía Sostenible (risas ante la mención del nombre de la ley aquí).


La siguiente parada es el 26 de diciembre de 1985. Un poco más lejos. Por aquel entonces yo sólo tenía un año. Esto de internet no existía, por lo que aún no había llegado la orgía del copieteo que hoy en día quita el sueño a los autores. Los músicos y cantantes medraban a gusto, más felices que un gorrino en un lodazal, libres de temores, pues su modelo de negocio parecía inexpugnable. ¿Del todo? ¡No! Porque en la sorprendente fecha de 1985, amigos, en la que de vez en cuando un amiguete te pasaba una cinta de casette copiada en su casa, o a tu novia le regalabas una recopilación con "vuestras canciones" en dicho formato, el diario ABC exclama (página 52, clic para ver) "La piratería pone en peligro de muerte a la industria fono-videográfica". Lo de fono-videográfica queda bastante anticuado, pero estamos ante lo que estamos. Se habla de "un problema muy serio", de "el robo del siglo", ¡y por supuesto se menciona a la SGAE! Aunque en 1985 la mayoría de sus actuales caras visibles aún eran jóvenes respondones a los que les molaba la vida nocturna de Madrid, bebían con desenfreno y pasaban de los carrozas de sus viejos, que sólo pensaban en el dinero.

Una cosa no ha cambiado en 25 años de prensa acerca de la piratería. La gigantesca falacia de que unidad copiada equivale a venta perdida a la hora de calcular las cuantiosas pérdidas (en pasta gansa) para la industria. Como si algún gilipollas pudiera pensar que, en caso de no existir el mp3, yo me habría comprado (en unos cinco años) los 400 y pico discos que tengo almacenados.

sábado, 23 de mayo de 2009

No puede ser... ¿es un milagro?

Anonadado me hallo. ¡Ésto sí que es un brote verde! ¿Qué es eso que ven mis ojos? Es un dirigente hispanoamericano, con gran popularidad y que ganaría las siguientes elecciones de calle, diciendo que no quiere presentarse una tercera vez para que las nuevas generaciones no le vean como alguien "demasiado apegado al poder" y no crezcan con la idea de que esa es la forma de actuar en democracia.

Felicidades Uribe.

En El País, en el ADN, en el Nueva España.

Actualización posterior: parecía demasiado bonito para ser verdad. De tapadillo y sin que parecer descarado, aparentando no querer y consiguiendo que sean los de su camarilla quienes lo pidieran abiertamente, Álvaro Uribe se encuentra en proceso de realizar una reforma constitucional que le permitiría presentarse a un tercer mandato. Eso sí, no veo a nadie echándose las manos a la cabeza ni utilizando expresiones como "quiere poner una Constitución para perpetuarse en el poder" como se decía cuando Hugo Chávez quiso hacer lo mismo hace unos años.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Mi PIB sube, ergo todo va bien



La señora Paquita es vecina de la señora Herminia. Viven en el mismo portal y ambas son amas de casa. Como no realizan actividad económica productiva, su contribución al PIB es cero. Ellas simplemente se levantan por la mañana, hacen sus recados y limpian su casa, pero no producen.

Un día, preocupadas por la mala marcha del PIB de su país, deciden poner su granito de arena y elaboran un plan: se reúnen las dos en el salón de Herminia y se hacen sendos contratos la una a la otra en calidad de limpiadoras del hogar; Paquita contrata a Herminia para que barra y friegue su casa por 1000 euros al mes, mientras que Herminia empleará a Paquita para la misma tarea por otro tanto.

El PIB de su país acaba de crecer 2000 euros de la noche a la mañana, aunque no haya ningún cambio práctico respecto a la situación anterior. Por la noche, cuando en el telediario salgan todos los políticos presumiendo de tener el octavo producto interior bruto del mundo, ¿quién podrá culparlas de no sentirse partícipes de ese gran éxito?

...Ahora bien, ¿qué clase de broma es esta? Pregúntenselo a él:

viernes, 19 de septiembre de 2008

Incultura de género

Un amigo que prepara su tesis doctoral me contó hace poco, a su paso por Madrid, que uno de los campos en los que prolifera la investigació arqueológica es la Arqueología de Género. Ante mi cara de anonadado procedió a explicarme algunas cosas sobre trabajos, tesis e investigaciones centrados en el papel de la mujer, las tareas que desempeñaban y su rol en los patriarcados de la época. También añadió algunas cosas sobre ciertas (no hay que generalizar) personas que utilizan dichos estudios como bandera del feminismo.

Hasta aquí no es malo. Tan sólo la dichosa utilización, incorrecta absolutamente, del palabro género, como otra nueva ambigüedad políticamente correcta; en este caso para referirse a la diferencia sexual entre hombres y mujeres. Una mujer tiene género femenino. Una mesa, también.

Ahora bien: ¿hacia dónde nos lleva esta oleada de Estudios de Identidad Sexual? (me niego a llamarlos "de género"). La mejor forma de justicia, de igualdad, consiste precisamente en la asimilación de las diferencias como algo natural. Debemos superar el machismo predominante del pasado para pasar a vernos como iguales. Repito, como iguales. La trata de la mujer como si fuera un fŕagil y estresable animalito en vías de extinción es absolutamente inaceptable. Esto es igual de cierto para todas las tradicionales formas de discriminación (raza, religión, tendencia sexual). Me niego a considerar, implícitamente, que alguien es inferior a mí tratándole con esa mezcla de pena y condescendencia. Simplemente es indigno.

Desde las bases de la sociedad, hacia arriba, mediante el lento proceso de relevo generacional que, sí o sí, hay que atravesar para estos cambios, ya se va apreciando la igualdad de hombres y de mujeres. En el mundo de la empresa, en el segmento de edad por debajo de los 40, la mujer pisa casa vez con más fuerza. En la universidad, las chicas ya son mayoría y con mejores notas que los chicos. Eso es igualdad de oportunidades y el que gana, gana. Así, sí.

Pero eso no tiene nada que ver con la mezcla de feminismo y revancha que lo inunda todo. Hasta un ministerio estamos teniendo que soportar. Ministerio que para cubrir sus cero competencias y bajo el pseudónimo de Ministerio de Igualdad, recibió 43 millones euros que, supongo, se habrán gastado en mobiliario, acondicionamiento del edificio y dietas. La Universidad Carlos III de Madrid, de la que soy orgulloso alumno, acaba de anunciar a bombo y platillo su nuevo Vicerrectorado de Igualdad, que profundizará en los estudios de género y toda esa manoseada mierda.

En cuanto a lo de la proporción de mujeres en los consejos de administración de las empresas... ¿de qué estamos hablando?. Muchos de los que ahora están en dichos consejos salieron de la universidad en los años setenta. ¿Alguien puede decirme qué proporción de tituladas salientes había en ese momento? ¿Cómo puede justicarse esa gilichorrada de que un 40% de los consejos de administración deben ser mujeres si apenas debemos llevar 10 años con esa proporción de titulados universitarios (entendiendo que en los consejeros de las empresas no son lo más jóvenes e inexpertos, claro está).

¿Y cuál es el único país del mundo en el que hay más diputadas que diputados? Ruanda. Sí, ha leído usted bien: Ruanda. Desde hace dos días, tras sus recientes elecciones. Supongo que, para llegar hasta eso, a nosotros aún nos faltan muchos Estudios de Género por escribir.

lunes, 4 de agosto de 2008

La situación es grave



Es una lástima tener que repetirse tanto, pero el tremendismo informativo sobre la crisis económica que sufre nuestro país se ha convertido en algo diario, impune y jaleado.

Hoy se han conocido los datos del desempleo del mes de julio, objetivamente negativos:

El paro alcanza en julio su nivel más alto en diez años por la crisis (El País)

El desempleo vuelve a subir y alcanza la mayor cifra de parados desde abril de 1998 (la Vanguardia)

Todos los medios informativos, de un lado y otro, han tratado la noticia de forma parecida. De los dos titulares que cito, aunque ambos me parecen poco honestos, hay uno cierto y otro falso. Veamos cuál es cuál:

La cifra de parados es de unos 2.416.000. Es cierto que la última vez que tuvimos esa cifra de parados fue hace diez años (la última vez que tuvimos 2.400.000). Sin embargo, la población activa de España en 1998 era bastante inferior a la que tenemos ahora, por lo que:

  • 2.400.000 parados en 1998 representaban 15,4 % de población activa en paro.
  • 2.400.000 parados en 2008 representan un 10,44 % de población activa en paro. Que no es lo mismo.
Un gráfico ejemplo: en EEUU hay apriximadamente 6.660.000 parados. ¡Cuantísimos! ¿Están mucho peor (en lo que a paro se refiere) que nosotros? ¡No! Porque la población activa de ese país es de 151.000.000 personas, por lo que sólo hay una tasa de paro del 4,4 %, mucho menor que la nuestra.

El paro se mide, señores, en tanto por ciento sobre la población activa, ya que hacer lo contrario es dar medias verdades. Y la última vez que tuvimos un 10,44 % de paro (que es lo que tenemos ahora) estábamos en el primer semestre de 2001.

Ah, y sí, de los dos titulares es el de El País (periódico que por otra parte suele gustarme) el que es falso.

Pueden consultar todos los datos en la página web del Instituto Nacional de Estadística (www.ine.es); hay un link a la encuesta de población activa en la misma portada.

jueves, 24 de julio de 2008

Superjodidos!


Las crisis económicas de nuestro país son graciosas y sonadas, y hubo épocas en que los banqueros de toda europa miraban las finanzas públicas españolas con esa misma pena de asco y pena con la que se mira a un leproso. Los bonos del tesoro español les escocían en las manos...

Convertirse en el país con más kilómetros de alta velocidad del mundo no es nada comparable a sostener al mismo tiempo una guerra contra Inglaterra, otra contra Francia, otra contra los Países Bajos y otra contra el Imperio Turco al mismo tiempo, y claro: había que endeudarse. La gran cantidad de pasta que entraba por un lado se iba rápidamente en pagar los crecientes intereses y la situación se hizo insostenible: en 1575 Felipe II declaró suspensión de pagos. Igualito que Martinsa-Fadesa, solo que la empresa era todo el Estado. ¿Fuerte, verdad? Toda Europa se estremeció. (Algo así como si EEUU hoy se declara insolvente y corta todos sus pagos e inversiones).

En 1607 el lastimoso Estado se declara otra vez en bancarrota, y de nuevo se ve obligado a entramparse aún más en 1611. Un agujero sin salida, y cada vez más hondo, se cernía sobre nuestros tátara-tátara... abuelos. Para salir de cada hoyo, aumentábamos la deuda a cambio de ampliar los plazos de pago.

Con la llegada de los borbones, los economistas más cool en paro de toda Francia vinieron a aposentarse aquí, lo que provocó reformas positivas, aunque será crónico el endeudamiento masivo del Estado, el ahogo del sector privado y la actuación patética a nivel europeo de nuestra economía.

Una muy gorda fue la del petróleo de los años 70. De esa sí se acuerdan muchos. La deuda externa de España subió a 12000 mill. de dólares. La noche electoral de 1977, la de la nuestras primeras elecciones democráticas, la inflación era de un 26%. Aishh, es que ya por entonces usábamos petróleo, pero no lo producíamos.... Unos meses después, en el momento de firmar los famosos Pactos de la Moncloa, la inflación era del 47%.

Este semestre parece que el Estado ha gastado más de lo que ha ingresado... Analicemos si podemos permitirnos semejante dispendio: el BCE "exige" a los países miembros no sobrepasar en deuda pública el 60% del PIB; Alemania está en un 67%, Francia en un 64%, Austria en un 61%... y España en el 39%!! ¡Vaya, pero si somos uno de los países menos endeudados de la Eurozona! Qué sorpresa. Menuda cara van a poner los columnistas españoles cuando se enteren, y más teniendo en cuenta que lo del equilibrio presupuestario hasta hace 8 ó 9 años en España no se sabía lo que era.

Hay algunos que cuando piden mayores inversiones del Estado para mitigar la crisis, todavía se imaginan que se pueden imprimir billetes por la cara. Como decían hoy en Onda Cero sin exagerar ni un pelo: la peor crisis de nuestra historia.

martes, 19 de febrero de 2008

La fantasía kosovar


Kosovo es independiente y, puntual a su cita con la más predecible de las actitudes, ya tenemos a la portavoz del gobierno vasco pidiendo para Euskadi lo que a Kosovo la comunidad internacional le ha dado en bandeja, protegido por la KFOR.

Claro que tanto la comparación de Azkarate queda un poco coja. Comencemos por ese Milosevic que en 1989 anula por la cara, en un referéndum serbio (no kosovar), la autonomía de Kosovo. Sigamos con la posterior aprobación por la fuerza en el parlamento kosovar de la nueva constitución de Serbia, con el ejército serbio rodeándolo con tanques para "asegurarse" de que los que estaban dentro votaban lo que tenían que votar. Poco después, se suprimen los medios de comunicación públicos en lengua albanes. En 1992 se realizan unas elecciones, sin valor legal ya que Milosevic había anulado el concepto de autonomía kosovar, por las que se eligió oficiosamente y por abrumadora mayoría a Ibrahim Rugova como presidente de Kosovo, cargo por supuesto sin ningún valor legal entonces, pero que a Rugova le costó un atentado con una bomba y un secuestro. Finalmente, en 1999 y como todos sabemos, la OTAN entró en Kosovo tras las ospechas de genocidio de la población albano-kosovar, que fueron más tarde probadas pero que nunca obtendrían un veredicto, ya que Slobodan Milosevic se colgó en su propia celda de La Haya.

Hoy día, Kosovo sigue la misma senda que anteriormente tomaron Eslovenia, Croacia, Bosnia, Macedonia y Montenegro: engrosar la lista de las naciones resultantes del desmembramiento del Imperio Austrohúngaro en la I Guerra Mundial y que Serbia creyó que podría mantener bajo su órbita.

De acuerdo hasta aquí. Ahora volvamos a Euskadi, que es, gracias a la gran descentralización del Estado, un territorio con un nivel de autogobierno enorme, en el que se practica un sano bilingüismo, fomentado también (y a mucha honra) con dinero público. Un territorio que, además, y junto con Navarra, es el ojito derecho de la hacienda española, ya que a pesar de ser de las regiones más ricas, recibe más dinero del que da al estado, debido a unos residuos de la historia llamados fueros. Ni en sus más felices sueños podrían los kosovares haber imaginado un panorama así.

miércoles, 2 de enero de 2008

Con la Iglesia hemos topado


Existen los llamados poderes fácticos que afectan a la organización de todas las sociedades. La banca, el ejército, los medios de comunicación... pero uno de los más antiguos de todos, sin duda ha sido la Iglesia.

Nos ha costado muchos siglos y miles de muertos en revoluciones sacudir la larga mano de la jerarquía católica del control cuasi directo del Estado. Durante siglos muchos reyes lidiaron con disimulo contra esto, aunque con la otra mano se dieran abrazos con los obispos. Durante el siglo XIX se produjo sin duda la época de mayor oscurantismo, consecuencia directa de la reacción contra el liberalismo que se produjo durante la Guerra de la Independencia. Los famosos curas con trabuco españoles, que predicaban el asesinato de franceses y afrancesados eximiendo de pecado dicho acto, y que no dudaban en echarse al monte como un guerrillero más, fueron una muestra de esa reacción de crisis ante la llegada de nuevas ideas liberales que iban a hacer que se les acabase el chollo. El nuevo régimen, bajo égida francesa, además de extranjero e invasor, era un ateo y un masón, decían. La llamada a las pasiones religiosas, sumados a la comprensible rabia por una invasión extranjera formaron el cóctel mortal. Una vez acabada la guerra, y aprovechando la inercia en la que se encontraba el pueblo, los religiosos siguieron persiguiendo y ejecutando con la misma saña a los españoles que mostraran cualquier signo de liberalismo, bajo la complacencia del casi innombrable Fernando VII. Esto explica sobradamente la tradicional radicalidad anticlerical de los sectores progresistas en España, que han aprovechado para pagar con la misma moneda a la Iglesia cada vez que han podido, generando muchos y tristes enfrentamientos civiles.

Por suerte para nosotros, hoy estas ideas no están siendo impuestas por ningún invasor, y no tenemos el primer ingrediente de aquel mortal cóctel, pero sí el segundo. A la jerarquía católica en pie de guerra, pataleando ruisosamente, consiguiendo arrastrar en su llamada a algunos millones de españoles, mientras ve impotente cómo se escapa poco a poco su protagonismo en temas políticos, su cada vez menos influyente opinión sobre cuál es la manera correcta de vivir y convivir, el número decreciente de personas que marcan su casilla al hacer la declaración de la renta, los ya mayoría matrimonios por lo civil, personas no bautizadas, y un largo etcétera de signos visibles para cualquiera.

Es demasiado pedir a cualquier organismo vivo que no luche por sobrevivir. Todos lo harán, los buenos y los malos. Pedir a la jerarquía eclesiástica que guarde silencio mientras todo esto ocurre sería como pedir a un mamut que dejara de patalear y forcejear mientras se hunde lentamente y sin remedio en unas arenas movedizas.

Por tanto, no hay que extrañarse de su natural reacción de supervivencia, pero sí hay que saber llevarla. Es probable que la mejor contramedida sea ignorarles mientras, poco a poco, sigue el natural proceso en el cual las ideas racionales van ocupando el lugar de las supersticiones. Como se dice en los foros de Internet, no hay que dar de comer al troll.

miércoles, 25 de abril de 2007

Quebraderos legislativos (II)

Este gráfico podría ser la intención de voto en una región ficticia, con tres partidos ficticios con una evolución aleatoria de dicha intención de voto.

Vamos a obviar cómo se distribuyen los votos (en %) en poder real, ya que ahora tengo la intención de centrarme en otro problema diferente: el reparto de poder responde a un sistema discreto (puntual, cada X años), mientras que el apoyo o intención de voto es un sistema contínuo.

Ahora supongamos un modelo en el cual cada 4 años se produce una elección de representantes, sobre la sociedad imaginaria de 3 partidos del gráfico superior. Como es lógico, el reparto de poder en el momento de la elección se produce de acuerdo con la intención de voto en ese momento. Y dicho reparto de poder permanece invariable en esas proporciones durante los siguientes 4 años.

Así es como quedaría el reparto de poder en el tiempo en la sociedad imaginada en el primer gráfico (si se producen elecciones en los años 1, 5, 9, 13 y 17.

Como es fácil ver, y todos sabemos, se producen importantes descompensaciones entre la intención o apoyo real del día a día (sistema contínuo) y el poder adquirido en las últimas elecciones (sistema discreto).

Para ver claramente esta diferencia tenemos este otro gráfico. Una línea por encima del eje indica que el partido tiene más apoyo en la calle del que corresponde a su representación ganada en las últimas elecciones. Una línea por debajo, justo lo contrario. Como vemos, en los años de elecciones estas diferencias se hacen 0.

Creo haber expuesto ya el problema, que causa enormes complicaciones en todas las democracias:
  • Presidentes (en repúblicas presidenciales) enfrentados a su parlamento, debido a que cada uno de estos órganos representan la intención de voto de momentos distintos.
  • Gobiernos enfrentados a sus ciudadanos, con capacidad virtual para mandar aunque hayan perdido todo apoyo real, que se resistan a convocar elecciones anticipadas.
  • Campañas electorales, en el que se manipula y miente sin piedad y con total impunidad, seguido de períodos post-electorales en los que donde dije digo digo Diego, así en sucesivos ciclos absurdos en los que se toma el pelo al personal.
  • Incapacidad de los dirigentes para llevar a cabo políticas a largo plazo, puesto que todo (economía, educación, política exterior...) funciona en ciclos de cuatro años, efectista y corto de miras, ya que la vista está puesta en las siguientes elecciones y no en un beneficio real y continuo para el país, independientemente de la fecha de las siguientes elecciones.
¿La Solución? El voto contínuo. Más que "voto", la palabra sería "apoyo", y al igual que al igual que con el voto, habría un apoyo por cada ciudadano. Dicho apoyo es concedido a una, y sólo a una (como el voto) opción política. Puede ser retirado a placer o cambiado a otra opción política de forma continua, con lo que se eliminan los períodos pre- y post-electorales y los daños que conllevan. El poder político se reajustaría en tiempo real de acuerdo con el apoyo real que obtuviese de los ciudadanos.

Este sistema requeriría una regulación y unas limitaciones (como no poder cambiar nuestro "apoyo" más que una vez cada año, por ejemplo) para evitar una excesiva inestabilidad del poder, pero sería imposible especificar todo eso en este espacio tan reducido.

Internet sería el medio que nos permitiría emprender un proyecto así. Hoy día ya podría hacerse, si el acceso a la red fuese algo mayor entre la población (sobre todo la rural).

miércoles, 18 de abril de 2007

Iberismo

Muchos recordarán la encuesta publicada por un popular semanario portugués en 2006 en el que el 28% de los portugueses encuestados se declararon a favor de que su país se uniese con España.

En el caso de los españoles, esta cifra sube hasta el 45,7% (ver), lo cual es mucho más espectacular.

Recordemos que la península se encontró dividida en su momento en tres coronas: Portugal, Castilla y Aragón. Y que si la situación ha terminado con Castilla y Aragón unidas y Portugal aparte ha sido sólo por ciertos azares, muertes prematuras de herederos o matrimonios reales frustrados a favor de otros.

Los Reyes Católicos quisieron terminar el proyecto matrimonial "unionista" casando a su primera hija con el heredero de Portugal. La descendencia de ambos reinaría en toda la península, pero la infanta española murió en el parto, y su hijo dos años después.

¿Y cuál sería la capital? Como es lógico cada uno barre para casa (sólo el 12% de los portugueses elegiría Madrid y el 3,3% de los españoles elegiría Lisboa). Salomónicamente, yo elegiría Mérida:
  • A medio camino entre ambas capitales.
  • Bien comunicada con todos los rincones de la península gracias a la A-5 y A-2 (eje oeste-este) y la A-66 (eje norte-sur).
  • Suficiente simbolismo histórico para poder ostentar el rango de capital. De hecho, fue capital de Lusitania, provincia romana que abarcaba Portugal.
  • Conectada (dentro de poco) con la red ferroviaria de Alta Velocidad, en la línea Lisboa-Madrid para más inri.
Otra opción sería que Lisboa se convirtiese en sede de uno de los tres poderes del estado (ejecutivo, legislativo o judicial), y quitarse de andar buscando otra ciudad que sirva como capital. Y ya de paso me llevaba otro poder a Barcelona para equilibrar más la península, y lograr de paso un efecto integrador entre estos tres núcleos.

viernes, 12 de enero de 2007

Momentos en los que da vergüenza ser español.



Nunca me había pasado esto. Siento aunténtico bochorno. No de esa vergüenza ajena que a menudo me inspiran los personajes públicos de mi país. Es casi una vergüenza propia generada al leer y escuchar lo que se comenta en la prensa extranjera sobre nuestro circo político particular.

En un ejercicio de bajeza inaudita, la actual cúpula del Partido Popular (nada que objetar a mucha gente de mandos intermedios e inferiores de este partido), tras muchos días pataleando como auténticos capullos porque en el lema de la manifestación aparece la palabra "paz" en lugar de "libertad" (hay que ser gilipollas, con dos muertos encima de la mesa) han conseguido lo que querían.

Venga, dadle los caramelos a esos niños para que se callen. UGT y CCOO van y añaden la palabra "libertad" al lema. Todos contentos, respiro aliviado, menos mal que esto no ha ido a mayores y el infantilismo no ha causado mucho estrago. Pero entonces... chanchán! Declaración estrella del partido antes citado: Que se desconvoque la manifestación debido a la falta de liderazgo del presidente y a polémicas generadas en torno a los lemas........ Sólo hay una expresión para vosotros: SINVERGÜENZAS.

Vosotros SOIS los generadores de la polémica en torno a los lemas. Sois los que no queriendo perder el creciente voto ecuatoriano al tiempo que queréis conservar el añejo y menguante del barrio de Salamanca, habéis creado sociedades ecuatorianas ad-hoc para que se opongan junto a vosotros a la manifestación. La falta de liderazgo del presidente en momentos tan críticos para la democracia española se debe a los encajes de bolillos que tiene que hacer cada vez que mueve un músculo, no vaya a ser que se os ocurra alguna nueva gilipollez como achacarle que se le escapara el otro día la palabra "accidente" en lugar de "atentado".

Menudo circo tenemos que parecer a la gente de fuera.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Venceréis, pero no convenceréis


Miguel de Unamuno, a pesar de ser colega de José Antonio Primo de Rivera (cofundador de la Falange, y actualmente enterrado junto con Franco en el Valle de los Caídos), murió encerrado en su casa en situación de arresto domiciliario después de haberle dicho a Millán Astray (golpista y fundador de la Legión): "venceréis, pero no convenceréis".

Unamuno tenía razón en eso (aunque quizá no la tuviera tanto cuando dijo de Primo que era uno de los cerebros más prometedores de la Europa de su momento), y ha llegado el momento de ponerlo en práctica. Efectivamente, no convencieron. De forma que en vez de seguir agachando la cabeza por el miedo a ofender, exclamemos en voz alta y orgullosa que no queremos consentir ciertas cosas que legitiman aquellas ideas. Bien por el gobierno, y quien dude, por favor, que se lea la (mal llamada) ley de la memoria histórica (sólo son diez páginas) y vea que es cojonuda, preciosa y reconciliadora. No niega nada, ni reescribe nada. No nos dejemos engañar por la responsabilidad de algunos.

Para ejercer nuestro derecho de ciudadanos antes hemos debido acatar la obligación de hacerlo de forma informada y responsable.

Ya que estamos con Unamuno, la verdad es que el tío era una caja de pólvora en cuestión de sentencias. Es suyo el famosísimo "que inventen ellos" que refleja uno de los tópicos más tristes de la realidad española como culo de Europa. Quijotísima y graciosísima, pero me quedo con actitudes más positivas, más constructivas.

miércoles, 13 de diciembre de 2006

Quebraderos legislativos


He elaborado un nuevo sistema de reparto de congresistas (diputados) para el parlamento español más justo que la mierda que tenemos ahora, capaz de infravalorar la representación de algunos partidos en un 82% mientras infla la de otros hasta en un 19%.

El caso es el siguiente: al hacer la distribución por demarcaciones provinciales, puesto que el número de diputados electos en cada demarcación es pequeño (por ejemplo, en Granada son 7), pues un partido pequeño puede no llegar a tener ninguno. Sin embargo, un partido con pocos votos, pero repartidos por las 52 provincias españolas, suman muchos votos. Pero claro, provincia a provincia no ha ido sumando nada. El más jodido por esto es Izquierda Unida. En cambio, partidos hiperconcentrados en una sola provincia como PNV o Unión del Pueblo Navarro se sobredimensionan con este sistema.


Al final, lo que necesitamos es una cámara que represente al pueblo español en un porcentaje igual a los votos emitidos, para que todos los votos valgan igual. Porque para representar regiones ya tenemos al Senado. De forma que habría que hacer una sola circunscripción que abarcase todo el territorio nacional. Como la Constitución establece, creo recordar, un congreso de entre 300 y 400 diputados, pues lo que hacemos es multiplicar el porcentaje obtenido de votos de cada partido por 3,5. De esta forma, de media, tendríamos siempre un congreso de 350 diputados ± 5 arriba o abajo, según de qué forma redondeemos. Podemos hacerlo hacia arriba o hacia abajo, aunque creo que lo mejor es hacerlo de forma aritmética: 0,49 hacia abajo, y 0,50 hacia arriba.

Según este sistema, en las elecciones de 2004 habría salido un congreso de 345 diputados, de los cuales habría obtenido escaño aquellos partidos con más de un 0,143 % de los votos emitidos. Ello ampliaría la composición del llamado grupo mixto, que dejarían de ser unos capullos que no pintan nada en el congreso para tener una cierta importancia en la toma de decisiones, que para eso les han votado. Dicha importancia por supuesto, correspondida porcentualmente con los votos recibidos, aquí a nadie se le infla la representación.

Los partidos mayoritarios recirían en un 2-3 % su peso en la cámara, pero eso es algo necesario (por justo) puesto que ya no estamos en la transición, y no tenemos esa necesidad de favorecer mayorías estables a toda costa, incluso a costa de inflar los escaños a los partidos grandes, para evitar el cachondeo que podría haber sido la política de los 70 sin esa ayuda.

Aclaraciones: los datos de las elecciones han sido extraídos de la web del congreso y esto que he puesto aquí no implica ni siquiera ligeramente mi simpatía o antipatía por ningún partido en absoluto.